No hay duda de que pocos profesionales tienen más impacto físico y emocional que las buenas enfermeras. ¿Qué por qué? Pues porque sus funciones se basan en atender todas las necesidades de un paciente, lo que lleva implícito el mejorar su calidad de vida, además de, por supuesto, ser un apoyo para él y promover la curación.

La enfermería tiene un amplio campo de actuación, que va desde la prevención de la salud hasta la ayuda durante los últimos días del paciente, pasando por ser un apoyo constante en el día a día de los enfermos, ya sea a nivel hospitalario como extrahospitalario.

Lo cierto es que hay múltiples especialidades de enfermería y algunas de ellas no son muy conocidas, como es el caso de la enfermería militar, la profesión perfecta si te gusta cuidar de los demás y, además, servir a tu país.

Pero... ¿Cómo puedes ser enfermera/o militar? ¿Qué títulos necesitas? ¿Cuál es el proceso? ¿Sabes realmente cuáles son las funciones de una enfermera militar? ¡No dejes de leer! En este artículo, respondemos a todas esas preguntas y te contamos todo lo que necesitas saber para convertirte en una enfermera o enfermero militar.

 

¿Qué es la enfermería militar?

Los militares y miembros del ejército luchan día tras día por la vida y la libertad. No obstante, se enfrentan a situaciones difíciles y, en muchas ocasiones, pueden llegar a sufrir problemas médicos, que van desde lesiones graves hasta problemas emocionales. Así, necesitan de una asistencia médica y de unos adecuados cuidados especializados y acordes a las lesiones que sufren.

En este sentido, surge el papel de la enfermera militar, que se define como un profesional de enfermería que brinda asistencia médica a los pacientes dentro del ejército, ya sea en la Fuerza Aérea, el Ejército o la Marina.

Al igual que en otras ramas del ejército, las enfermeras militares operan y son juzgadas por su rango. Es decir, su función laboral, responsabilidades y cómo son tratadas por los soldados cambian a medida que su rango militar aumenta.

Generalmente, este rango está determinado por el desempeño y las enfermeras que poseen los rangos más altos, son admiradas, respetadas por sus compañeros y buscadas por otros líderes y médicos dentro del área.

Las enfermeras militares pueden trabajar a tiempo completo de servicio o a tiempo parcial, que supone trabajar en bloques de tiempos establecidos, como, por ejemplo, los últimos 5 o 7 días de cada mes. Además, no es raro que estos profesionales trabajen junto al personal militar en zonas de guerra.

De hecho, uno de los aspectos más peligrosos y difíciles de la profesión de enfermería militar es el cuidado de los miembros del ejército durante una guerra, ya que, estas situaciones, incluyen el tratamiento de lesiones graves que amenazan la vida, como heridas de bala o extremidades perdidas.

Debido a la gravedad de las lesiones que pueden encontrar, así como el entorno laboral tan volátil, es necesario que la enfermera militar sea capaz de no perder los nervios y mantener la cabeza fría bajo presión, ya que solo así será capaz de tomar las decisiones y actuar adecuadamente para salvar la vida del paciente.

Precisamente, esas son algunas de las habilidades que debe poseer una persona si quiere especializarse en enfermería militar, además de estar formada sobre cómo trabajar con pacientes militares y en un entorno militar.

Diferencias entre la enfermera militar y la enfermera civil

Las enfermeras militares trabajan en varios departamentos militares, pero realizan las mismas funciones laborales, responsabilidades y tareas de una enfermera civil, independientemente de su departamento o designación militar.

No obstante, a diferencia de las enfermeras civiles, que desempeñan sus funciones en un hospital o en un centro de atención médica, las que operan en las fuerzas armadas suelen tener más autonomía en su campo, ya que se les exige que actúen con rapidez y decisión en situaciones en las que un soldado puede necesitar asistencia médica inmediata.

Además, una enfermera militar puede trabajar en una variedad de ubicaciones diferentes y trasladarse por todo un país en un tiempo relativamente corto, en lugar de trabajar en una ubicación estacionaria durante periodos prolongados. Esto requiere que esta profesional tenga una buena capacidad de adaptación.

Funciones de la enfermera militar

Algunas de las funciones laborales de la enfermería militar incluyen, por ejemplo, monitorear los signos vitales del paciente, examinar su historial médico, establecer vías intravenosas, manipular y entregar medicamentos, usar equipo médico electrónico, vendar heridas, realizar triajes, ayudar a los médicos militares…

Por tanto, las responsabilidades diarias de una enfermera militar se centran en la prestación de servicios de enfermería al personal militar, pero también completan informes y documentación de acuerdo con la política interna o los requisitos de cualquier otro departamento gubernamental e informan a la autoridad médica local de cualquier aspecto que pueda afectar a la capacidad de un paciente para cumplir sus deberes.

Asimismo, también cuidan a los miembros actuales y a los que ya no se encuentran en el ejército y a sus familias durante “tiempos de paz”, es decir, pueden ayudar a soldados, que resultaron heridos durante su servicio, a recuperarse.

Es importante destacar que, aunque todas las especialidades de enfermería realizan funciones similares, solo la enfermera militar puede prestar la atención médica a soldados heridos, marineros a bordo de embarcaciones militares y veteranos heridos que han regresado a casa después de la batalla.

Además, dada la naturaleza del ejército, las enfermeras militares pueden tener que realizar sus funciones en un centro de atención militar, a bordo de un avión o en entornos hostiles durante las extracciones.

¿Cómo ser enfermero militar? Requisitos y oposiciones

A la hora de convertirse en enfermero militar, si ya se posee la diplomatura o la titulación de graduado, hay dos formas de incorporarse al Cuerpo Militar de Sanidad: por ingreso directo, a través de un concurso oposición, o promocionando como militar.

En este apartado, nos vamos a centrar en la incorporación a través de ingreso directo, es decir, de oposición. Para poder participar en este proceso, el interesado debe reunir una serie de requisitos generales, que suelen ser:Por último, existen requisitos específicos, que están más centrados en los que quieren promocionar como militares. No obstante, hay uno que también es interesante para los interesados en acceder a través de la promoción: carecer de tatuajes que contengan expresiones o imágenes contrarios a los valores constitucionales, autoridades, virtudes militares, que puedan atentar contra la disciplina o la imagen de las Fuerzas Armadas, en cualquiera de sus formas, que reflejen motivos obscenos o que inciten a discriminaciones de tipo sexual, racial, étnico o religioso.

Tampoco se permiten los tatuajes, argollas, espitas o inserciones, automutilaciones o similares que sean visibles vistiendo las diferentes modalidades de uniformes.

Las oposiciones se suelen convocar todos los años a través de la publicación de la resolución en el Boletín Oficial del Estado.

Si quieres estar al día en cuanto a las últimas convocatorias, puedes consultarlas a través de nuestro blog.