Al finalizar una carrera universitaria, llega el momento de tomar una de las decisiones más importantes, y quizá difíciles, de nuestra vida: ¿Sigo formándome y estudiando o empiezo a buscar trabajo? Aunque ambas son compatibles, lo cierto es que encontrar trabajo justo al finalizar la carrera universitaria es algo complicado, aunque no imposible.

Por eso, la mayoría de los estudiantes deciden continuar con su formación y la opción más atractiva y habitual son los másteres. De hecho, desde hace unos años, el número de personas que cursan alguno de estos programas formativos va en aumento. Por poner un ejemplo, en el curso 2017/2018, el número de matriculados en un máster creció un 7,8% con respecto al curso anterior.

Las ventajas son claras: además de ayudar al estudiante a estar mucho más preparado para desarrollar sus funciones profesionales, también hace que destaque por encima del resto de sus compañeros en el mercado laboral, lo que se traduce en una mayor facilidad para encontrar trabajo.

No obstante, hay que destacar que, para muchas profesiones, realizar un máster es algo esencial para especializarse o profundizar en un tema que, por cuestiones de contenido, en la carrera universitaria se ha visto de una forma muy superficial. Es algo que pasa, por ejemplo, en el ámbito de la medicina o de la enfermería.

Una vez convencido de que realizar un máster es una gran apuesta por tu futuro laboral, toca el momento de elegir uno, pero, a la hora de buscar, te encuentras con dos opciones: Máster oficial o Máster Título Propio. Espera, pero… ¿No son lo mismo? Lo cierto es que no y, como tú, son muchas las personas que se confunden…

Por eso, a lo largo de este artículo, te contaremos las características principales de cada uno de ellos, así como sus principales diferencias, para que, así, a la hora de elegir uno y otro, ¡sepas en qué estás invirtiendo tu futuro laboral! ¡Sigue leyendo!

 

Principales características y diferencias

Procedimiento normativo

A la hora de hablar de las principales diferencias entre los másteres oficiales y los másteres de título propio, hay que empezar por el procedimiento normativo, es decir, qué organismo o institución regula cada uno de estos másteres. Esto es, sin duda, lo primero que debes saber a la hora de elegir uno u otro.

Los másteres oficiales están regulados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), que depende del Ministerio de Educación y, además, están homologados en los 47 países que integran el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Por su parte, los títulos propios están aprobados por universidades y el procedimiento normativo al que se suelen someter es mucho más flexible.

Es más, el hecho de que este proceso sea más flexible permite que estos programas formativos puedan adaptarse a las necesidades del sector de una forma más rápida, es decir, si, por ejemplo, surge una nueva ley o aparece un nuevo tratamiento, se pueden crear másteres de títulos propios en un breve periodo de tiempo que incluyan esos nuevos conocimientos.

Reconocimiento en el mercado de trabajo

En España y en algunos países occidentales, el reconocimiento en el mercado de trabajo de un máster no depende de si es oficial o título propio, sino más bien del prestigio que tenga la institución que lo otorga y del master en sí.

¿Esto qué quiere decir? Que las empresas, a la hora de contratar a una persona, no se van a fijar en el tipo de máster que ha realizado, sino si este tiene un programa de calidad que aporte a los estudiantes los conocimientos y habilidades necesarias para desempeñar las funciones del perfil laboral que estén buscando.

Además, como hemos comentado en el apartado anterior, los másteres de títulos propios tienen una mayor independencia académica y esto hace que puedan ajustarse a lo que las empresas demandan en cada momento y a los últimos avances e innovaciones.

Los contenidos

La diferencia de contenidos entre un máster y otro es muy relevantes. Con un máster oficial, el alumno profundiza en la formación que ha obtenido a lo largo de su grado universitario, pero al mismo tiempo se va especializando en un ámbito o tema concreto y más específico.

Generalmente, este tipo de programas formativos están más orientados a la investigación y a los estudios de doctorado, por lo que tienen contenidos muy teóricos y científicos. En este sentido, se podrían dividir en máster universitario, máster interuniversitario, máster universitario habilitante, máster universitario Erasmus Mundus, dobles titulaciones internacionales de máster y máster universitario en inglés.

Por su parte, los títulos propios tienen un contenido mucho más dinámico y práctico, ya que, en realidad, están enfocados hacia el mundo laboral. De hecho, en ocasiones, estos másteres están avalados por empresas, lo que permite una orientación muy práctica.

Generalmente, las personas que realizan estos másteres tienen el objetivo de especializarse en algún campo concreto de su competencia, con el objetivo de adquirir nuevas competencias en su puesto laboral, ampliar su formación o, simplemente, tener más posibilidades de ascenso.

¿Con cuál de ellos puedo acceder al doctorado?

El doctorado es otra opción muy atractiva para aquellos que quieran dedicarse a la investigación científica de calidad. No obstante, la normativa vigente en España no permite que los créditos obtenidos en un máster propio sirvan para acceder a un doctorado, es decir, el Sistema de Educación Superior Español establece que, para que una persona pueda hacer el doctorado, tiene que haber realizado un máster oficial.

En este sentido, el Plan Bolonia también establece como un requisito previo tener una titulación de máster oficial. Y esto es beneficioso si el alumno quiere iniciar un doctorado en otro país europeo, ya que cumpliría los requisitos académicos que se piden.

Internacionalización

Precisamente, siguiendo la línea comentada anteriormente, los másteres oficiales son reconocidos en todas las universidades de cualquier país europeo, gracias al Espacio Europeo de Estudios Superiores. Sin embargo, es la legislación de cada Estado la que habilita o no el reconocimiento de los títulos de España, sea cual sea el tipo de máster.

Por eso, una de las opciones para internacionalizar estos estudios es la Apostilla de la Haya. Se trata de una legalización única que consiste en colocar sobre el propio documento una apostilla o anotación que certificará la autenticidad de los documentos públicos expedidos a otro país. Puedes encontrar más información en este enlace.

Diseño académico

A la hora de realizar un máster oficial o título propio, el diseño académico en sí no varía. En Formación Alcalá, ambos se expresan en créditos ECTS, con un mínimo de 60 ECTS y máximo de 120, con un año o dos de formación, y para acceder, el alumno debe tener, al menos, el título de graduado o uno equiparable.

Además, ambos están adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior y la única diferencia notable es que los másteres de título propio están certificados también con una serie de horas, como, por ejemplo, nuestro Máster en dirección y gestión sanitaria, que está acreditado con 1500 horas por la Universidad Isabel I. Además, ambos másteres cuentan con preguntas, supuestos prácticos y trabajos de fin de máster.*

¿Qué hay de los precios?

El aspecto económico es también una característica importante a tener en cuenta. Aunque se suele decir que no se debe escatimar a la hora de gastar dinero en un programa formativo que beneficie tu futuro laboral, lo cierto es que no todo el mundo puede permitir gastarse tal cantidad de dinero, mucho más si todavía no ha tenido la posibilidad de trabajar.

Generalmente, los másteres oficiales están sujetos a las tasas por crédito fijadas por el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas. Por el contrario, el precio de los másteres de títulos propios los determinan las propias universidades o el organismo acreditador.

Entonces, ¿cuál es más barato? Generalmente, los másteres oficiales, pero lo importante es saber dónde encontrar másteres títulos propios de calidad y con buenas ofertas o promociones, como ocurre en nuestro catálogo formativo.


Bolsas de empleo y oposiciones

A la hora de acceder a puestos de trabajo convocados por las administraciones públicas, como bolsas de trabajo y oposiciones, los másteres oficiales son esenciales y necesarios. No obstante, los requisitos para su puntuación dependen de la administración pública y de la institución que convoque esta bolsa de trabajo o el proceso de concurso-oposición.

Así, los másteres oficiales puntúan más al estar catalogados como posgrados. Sin embargo, los másteres títulos propios también puntúan como méritos en las bolsas de empleo y oposiciones, generalmente en el apartado de “formación continuada”, aunque su puntuación es inferior.

La puntuación exacta de ambos, como hemos comentado anteriormente, dependerá de cada comunidad autónoma. En este enlace, por ejemplo puedes encontrar los baremos actuales para bolsas de empleo y oposiciones en el sector de la enfermería en España.


¿Puedo hacer prácticas en empresas en ambos?

Actualmente, tanto un máster título propio como un máster oficial te pueden ofrecer la posibilidad de realizar prácticas curriculares y no curriculares. Por lo que, a la hora de elegir uno, lo más importante es fijarse en los contenidos y en el prestigio y calidad que ese programa formativo tenga.

Ventajas y desventajas

  Ventajas Desventajas
Másteres Oficiales
  • Son oficiales, ya que forman parte del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Por lo tanto, homologables en toda Europa.
  • Suelen ser más baratos porque su precio está regulado.
  • Obligatorios para hacer un doctorado.
  • Enfoque más académico que empresarial. En algunos casos se perciben como un complemento a la carrera.
  • Menor prestigio. No tienen antecedentes que permitan al tejido empresarial valorar su eficacia.
Másteres Títulos Propios
  • Experiencia académica. Muchos de estos másteres llevan años en el mercado.
  • Mayor prestigio. Algunos están reconocidos en todo el mundo y aparecen en rankings prestigiosos.
  • Más conectados con el mundo empresarial. Al tener una mayor independencia económica, se ajustan más a las empresas.
  • Suelen ser más caros.
  • No son oficiales y, por tanto, no están homologados por el Espacio Europeo de Educación Superior.
  • No permiten acceder a estudios de tercer ciclo, como el doctorado.