El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad en todo el mundo.

El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad en todo el mundo. De hecho, la International Agency for Research on Cancer estimó que, en el año 2018, se diagnosticaron unos 18,1 millones de cánceres en el mundo. La misma agencia ha estimado que, en el año 2020, se diagnosticaron aproximadamente 19,3 millones de casos nuevos.

El cáncer no tiene una cura, pero sí que existen muchos tipos de tratamientos, que dependerán del tipo de patología y lo avanzado que esté. En general, el término curación se aplica cuando ha trascurrido un tiempo libre de enfermedad, que los expertos establecen en cinco años desde el momento del diagnóstico. Sin embargo, esto no impide que puedan producirse recaídas.  

En este sentido, existen una serie de sustancias que pueden ayudar a determinar en qué estado se encuentra el cáncer y cuál sería el tratamiento más ideal para el paciente, así como a ayudar en su diagnóstico: los marcadores tumorales.

¿Quieres saber más sobre los marcadores tumorales? ¡Sigue leyendo! En este artículo te explicaremos qué son, cuáles son sus riesgos y contraindicaciones y los marcadores tumorales más comunes.

 

¿Qué son los marcadores tumorales?

Un marcador tumoral es una sustancia que se puede detectar en cantidades superiores a lo normal en la sangre, la orina o los tejidos corporales de algunos pacientes con ciertos tipos de cáncer.Un marcador tumoral es una sustancia que se puede detectar en cantidades superiores a lo normal en la sangre, la orina o los tejidos corporales de algunos pacientes con ciertos tipos de cáncer. De esta forma, proporciona información sobre esta enfermedad, qué tan agresivo es, si puede tratarse con terapia dirigida, si está respondiendo al tratamiento, la extensión de la enfermedad y puede ayudar a determinar el pronóstico.

Tradicionalmente, los marcadores tumorales han sido proteínas u otras sustancias producidas tanto por las células normales como por células cancerosas, pero en cantidades más altas por estas últimas. Además, cada vez más, los marcadores genómicos, como las mutaciones de genes tumorales, los patrones de expresión de genes tumorales y los cambios no genéticos en el ADN tumoral, se utilizan como marcadores tumorales.

Cabe destacar que se han caracterizado muchos marcadores tumorales diferentes y se encuentran en uso clínico. Algunos están asociados con un solo tipo de cáncer mientras que otros están asociados con múltiples tipos de cáncer diferentes. No se ha encontrado un marcador “universal” que pueda revelar la presencia de cualquier tipo de cáncer.

En este sentido, las pruebas de marcadores tumorales no se utilizan solo para detectar y diagnosticar el cáncer, ya que estos suelen ser imperfectos como pruebas de detección para detectar cánceres ocultos. No obstante, cuando se ha encontrado un tumor en particular con un marcador, este puede ser un medio para controlar el éxito o fracaso del tratamiento.

¿Para qué se usan los marcadores tumorales?

Tenemos que tener en cuenta que hay dos tipos principales de marcadores tumorales, que tienen diferentes usos en la atención al cáncer: marcadores tumorales circulantes y marcadores de tejido tumoral.Hay varias razones por las que se puede solicitar una prueba de marcadores tumorales. No obstante, antes de hablar de ellas de forma general, tenemos que tener en cuenta que hay dos tipos principales de marcadores tumorales, que tienen diferentes usos en la atención al cáncer: marcadores tumorales circulantes y marcadores de tejido tumoral.

Los marcadores tumorales circulantes se pueden encontrar en la sangre, la orina, las heces u otros fluidos corporales de algunos pacientes con cáncer. Así, se utilizan para estimar el pronóstico, detectar el cáncer que permanece después del tratamiento o que ha regresado, evaluar la respuesta al tratamiento y monitorear si un cáncer se ha vuelto resistente a este.

Aunque un nivel elevado de un marcador tumoral circulante puede sugerir la presencia de cáncer, esto por sí solo no es suficiente para diagnosticar el cáncer, ya que no todas las personas con un tipo particular de cáncer tendrán un nivel más alto de un marcador tumoral asociado con ese cáncer o las condiciones cancerosas, a veces, pueden hacer que aumentan los niveles de ciertos marcadores tumorales. Por tanto, las mediciones de los marcadores tumorales circulantes se combinan con los resultados de otras pruebas, como biopsias.

Por otro lado, los marcadores de tejido tumoral se encuentran en los propios tumores, generalmente en una muestra del tumor que se extrae durante la biopsia. Así, estos marcadores se utilizan para diagnosticar, estadificar y clasificar el cáncer, estimar el pronóstico y seleccionar un tratamiento apropiado.

En algunos tipos de cáncer, el nivel de un marcador tumoral refleja la etapa de la enfermedad y el pronóstico del paciente. Por eso, se suelen medir antes del tratamiento para ayudar a los médicos a planificar la terapia adecuada.

Teniendo en cuenta estos dos tipos de marcadores tumorales, podemos resumir que estos se utilizan para:

Los marcadores tumorales se utilizan por varias razones.

¿Cómo se realiza una prueba tumoral?

Será el profesional de la salud el que tomará una muestra del líquido corporal o tejido tumoral del paciente y, posteriormente, la enviará al laboratorio para medir el nivel del marcador tumoral, utilizando varios métodos.

El laboratorio se encarga de medir el nivel del marcador tumoral, utilizando varios métodos.Con los marcadores tumorales de proteínas, las pruebas se realizan con mayor frecuencia en sangre, pero también se pueden realizar en orina, heces, líquido cefalorraquídeo, líquido peritoneal o líquido pleural. Con los biomarcadores genéticos, se pueden realizar pruebas en tejidos tumorales o mediante un análisis de sangre que busca ADN de células tumorales circulantes (biopsia líquida).

Una vez se ha realizado la medición, el médico estudiará si los resultados están dentro del rango normal. Las células normales producen muchas de estas sustancias marcadoras de tumores, pero las células cancerosas pueden producir cantidades mucho mayores.

Hay que tener en cuenta que algunos marcadores, como la presencia o ausencia de una alteración genética particular que convierte a un tumor en candidado para un tratamiento específico, no cambian por sí mismos con el tiempo. Sin embargo, la proporción de células tumorales que tienen esa alteración sí que pueden cambiar durante y después del tratamiento.

Por eso, estas pruebas suelen ser más valiosas cuando se repiten para observar el progreso del tumor a lo largo del tiempo. Además, los marcadores tumorales siempre deben usarse junto con otras pruebas, como biopsias y estudios de imagen, para evaluar el progreso de un cáncer.

Riesgos y contraindicaciones de las pruebas de marcadores tumorales

El principal riesgo de las pruebas de marcadores tumorales se encuentra en el procedimiento utilizado para obtener líquido o tejido para analizar, ya sea una extracción de sangre, una toracocentesis para obtener líquido pleural o una biopsia para obtener una muestra de tejido.

Los marcadores podrían proporcionar información inexacta, ya sean falsos positivos o falsos negativos.Además, si se utilizan sin tener en cuenta otras pruebas, estos marcadores podrían proporcionar información inexacta, ya sean falsos positivos o falsos negativos. Esto conduciría a un tratamiento menos óptimo.

En cuanto a las limitaciones en el uso de marcadores tumorales, existen algunas que influyen a la hora de monitorear un cáncer. Por ejemplo, la ausencia de marcadores tumorales para algunos cánceres, que no producen ni dan lugar a la producción de ningún marcador tumoral.

Además, el nivel de un marcador tumoral en un momento determinado puede no reflejar necesariamente el estado del cáncer. Por ejemplo, si un tumor responde al tratamiento, los niveles de marcadores tumorales pueden tardar un tiempo en disminuir y, si muchas células cancerosas están muriendo, los niveles pueden incluso aumentar durante un periodo de tiempo.

Algunos de los marcadores tumorales más comunes

Como hemos comentado anteriormente, los biomaLos marcadores tumorales están asociados con un cáncer, mientras que otros están asociados con varios tipos.rcadores tumorales pueden incluir proteínas y otras sustancias producidas por células normales y células cancerosas, así como marcadores genómicos, como cambios en el ADN tumoral o mutaciones genéticas.

Además, hay que recordar que algunos marcadores tumorales están asociados con un cáncer, mientras que otros están asociados con varios tipos. A menudo, los biomarcadores más elevados también pueden ser un signo de afecciones no cancerosas.

Algunos marcadores tumorales más comunes son:

  • Alfa-fetroproteína (AFP). Se utiliza para evaluar la recurrencia, ayudar a diagnosticar y controlar el tratamiento del cáncer de hígado o los tumores de células germinales de los ovarios o los testículos.
  • Microglobulina beta-2 (B2M). Se usa para monitorear el tratamiento, verificar la recurrencia y estimar el pronóstico de algunas leucemias, linfomas y mielomas.
  • Mutaciones BRAF. Un cambio en el gen BRAF que se puede encontrar en algunos cánceres, incluidos el melanoma y el cáncer colorrectal.
  • Mutaciones de BRCA. Busca una mutación en los genes BRCA1 y BRCA 2 que puede provocar cáncer de mama, ovario o próstata.
  • Antígeno carcinoembrionario (CEA). Se puede usar para buscar recurrencia, diseminación o progresión del cáncer colorrectal.
  • CA 15-3 y CA 27-29. Son revisados para monitorear la recurrencia o progresión del cáncer de mama, cáncer de estómago, cáncer de pulmón y otros.
  • CA 19-9. Se puede verificar para monitorear el tratamiento o detectar la recurrencia de cáncer de páncreas, vesícula biliar, conductos biliares, estómago o colon.
  • Receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HERH2). Se encuentra en algunos cánceres de mama, de pulmón, de estómago y, más raramente, en otros tipos de cánceres, como el de las glándulas salivales.
  • Lactato deshidrogenasa (LHD). Pueden solicitarse durante el tratamiento de muchos cánceres. Los niveles tienden a aumentar cuando un cáncer está progresando o ha hecho metástasis, pero también otras enfermedades no cancerosas que pueden aumentar el lactato.
  • Enolasa específica de neuronas (NSE). Se utiliza para controlar carcinoides, tumores de células de los islotes, neuroblastomas y cáncer de pulmón de pequeñas células.
  • Ligando de muerte programada 1 (PD-L1). Ayuda a determinar quién tiene más probabilidades de responder a la inmunoterapia.
  • Tiroglobluina. Se utiliza para controlar algunos tipos de cáncer de tiroides.

Imagen: Experto universitario en oncología Acreditado: Universidad Europea Miguel de Cervantes
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